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Marie Claire
Marie Claire

LOS VIDENTES (Marie Claire MUKANGANGO)

Marie Claire era una compañera de Alphonsine y de Nathalie. La primera aparición a ella, tuvo lugar el 2 de Marzo de 1982, cuando tenía 21 años; y la última, el 15 septiembre del mismo año.
Boda de Marie Claire
Marie Claire se manifestaba muy crítica ante sus compañeras cuando salía el tema de las apariciones de la Virgen. Afirmaba que no era verdad que la Virgen se les apareciera. El día 15 de Marzo de 1982, la Santísima Virgen se le apareció, y le pidió que la ayudase a enseñar a todo el mundo la Corona de los Siete Dolores de la Virgen, porque en muchos lugares ya no se rezaba. Durante la aparición, María Clara se caía repentinamente siete veces al suelo, en memoria de los siete Dolores de la Madre de Dios, y repetía siete veces: "Hágase en mí lo que tú quieras, pero ten piedad del mundo entero". Un día, la Virgen pidió a María Clara, que el rosario que ésta llevaba en sus manos, lo fuese a colocar en una imagen de Ella, diciendo: "El que me ama, ama el rosario, ama mis imágenes y las de mi Hijo Jesús".

Dichosos los que no han visto y han creído (Jn 20, 29)

María Clara no creía en las apariciones. Ella lo explica así: Me era imposible creer que la Virgen María se apareciese a Alphonsine. Me dolía mucho, y me preocupaba esa manera de engañar en relación con la Madre de Dios. Empezaron divisiones entre nosotros: Un grupo, que no creía, se burlaba imitando a Alphonsine de la manera cómo se comportaba durante las apariciones. Otro grupo, que no decía nada sobre las apariciones de la Virgen a Alphonsine. Finalmente, otro, de pocas personas, que creían en las apariciones de la Virgen a Alfonsina. Al ver todo esto, yo declaraba en público que la Virgen no se podía aparecer a Alphonsine, y que era los malos espíritus de su pueblo. Así pues, rezaba el rosario para su curación. Al cabo de un tiempo, empecé a experimentar cosas extrañas sin saber de donde venían.
Un día, los ratones se comieron mis cuatro uniformes y otras ropas, y sólo a mí. Otro día, a la hora de recreo, yo paseaba por la huerta de tomates, con otra alumna, cerca de la capillita de las apariciones. (En el dormitorio, donde la Virgen se aparecía a Alfonsina y Natalia; lugar en el que María Clara no quería entrar nunca, puesto que no creía en las apariciones. Este lugar, la directora del colegio lo había escogido para que fuese un recinto de oración. Sin embargo, obviamente, las apariciones multitudinarias tuvieron lugar a fuera, al patio, porque venía mucha gente y no podían caber en el dormitorio). En un instante, sin darme cuenta, entré en la capillita huyendo de dos cosas negras que veía; como lo veía todo oscuro, entré en la capilla porque sólo allí había luz.
Después, mis compañeras me sacaron de allí por compasión, pensando que era una manera de profanar aquel lugar. También temían que la directora se lo iba a tomar a mal, como si fuese una burla, porque sabía que yo era incrédula. Me llevaron a mi cama sin decir nada, me colocaron un rosario y me echaron un chorro de agua de Lourdes y después volví a la normalidad. Me explicaron todo, y cómo yo había entrado en la capillita. Después de todo esto, tomé la decisión de escribir a mi casa. Era la hora de recreo, después de cenar. Mientras otras jugaban, entré en la clase y empecé a escribir a mis padres; al llegar en la frase que decía que en el colegio estaban pasando cosas que me provocaban miedo, no pude continuar y sentí mucho miedo, y perdí el conocimiento, y vi enseguida aquellas cosas oscuras, me desmayé y me llevaron a la capilla, me echaron agua bendita, rezaron el rosario, volví a la normalidad, pero me sentía muy débil.

La primera aparición de la Virgen a Marie-Claire (2 de Marzo de 1982).

La vidente Nathalie estudiaba el mismo curso que Marie Claire. Un día, Nathalie dijo a la maestra de religión que sería mejor que les enseñase en la capillita. Al llegar allí, la Virgen se le apareció a Nathalie e inmediatamente, Marie Claire empezó a sudar y a sentirse incómoda. En un instante, ésta se vio en un lugar desconocido y escuchó una voz que le llamaba por su nombre: Marie Claire. Ella, al principio, no contestó, pero después, dijo con mucho miedo: "Aquí estoy".
La voz preguntó: "¿Por qué tienes miedo?"
M. Claire: "Pensé que eran aquellas cosas negras".
La voz: "Coge agua y llévala a esa persona para que te bendiga". (Ella vio el agua que habían traído de la aparición de la Virgen a Nathalie para bendecir. La monja, que les daba clase de religión, empezó a echar agua bendita a Marie Claire).
La voz: "Entona el canto que dice: Felices los perseguidos por causa de la justicia".
M. Claire: "No lo sé, y ni siquiera sé cantar".
La voz: "Dile a esa alumna que te lo enseñe. (Aquí Nathalie empezó a cantarlo con M. Claire, hasta la estrofa que la Virgen quería. Después, Marie Claire volvió en si. Y sus compañeras le explicaron que ella también había tenido una aparición, y que hablaba palabras agradables).

La segunda aparición.

Ella lo explica así: Era por la tarde y estábamos rezando. Me sentía muy cansada, hasta que me desmayé y, de repente, caí al suelo.
La voz: "Deseo que recéis la Corona de los Siete Dolores, al menos dos veces a la semana". M. Claire: "Yo no la sé rezar, ni la he visto" (la corona).
La voz: "La verás y la sabrás". (Se terminó la aparición).
Al día siguiente, empezaron a rezar los misterios de dolor del santo rosario y, a veces, rezaban 6 estaciones del "vía crucis".

La Virgen le enseñó cómo se reza la Corona de los Siete Dolores.

Un día, Marie Claire sentía miedo, pero, poco a poco, le iba entrando alegría. Se sentía como molestada y no sabía qué hacer; así pues, se arrodilló y vio una nube blanca y, en esa nube, vio a una Señora hermosísima con las manos juntas. En un instante, empezó a rezar las avemarías, enseguida vio que la Señora extendía las manos y llevaba la corona de los siete dolores. La Virgen empezó a enseñarle a rezar dicha corona, pero donde decía "María", la Virgen callaba; pero, después, seguían rezando las dos juntas, hasta terminarla toda.

Al día siguiente, M. Claire escribió cómo se reza la corona de los siete dolores, para sus compañeras. Después, al cabo de un tiempo, vino al colegio un fraile que tenia 4 coronas de los siete dolores de la Virgen, y se las repartió a M. Claire, Nathalie y a dos compañeras.

Vida después de las apariciones.

Tuvo la primera aparición el 2 de marzo de 1982, y la última, el 15 de septiembre de 1982. Duraron, pues, sólo 6 meses y 15 días. Terminó con éxito sus estudios secundarios en el colegio de Kibeho en julio de 1983, coronados por un diploma del nivel A3, habilitándole a ejercer la profesión de profesora de escuela primaria. Primero en su parroquia natal de Mushubi a partir de septiembre de 1983, luego en Kigali a partir de septiembre de 1987.

Boda de Marie Claire
Boda de Marie Claire y Elie

María Claire se casó religiosamente el 22 agosto 1987 con Elie Ntabadahiga, de su misma parroquia natal. Era un catedrático de universidad, periodista en Orinfor (Oficina ruandesa de información). Pero en las vísperas del genocidio de 1994, ya estaba a los servicios de Primature. Los dos formaban un hogar feliz, pero desgraciadamente sin hijos, a pesar del vivo deseo de tenerlos.

Residían en Kigali, en el barrio de Gatsata, atravesado por el camino que llevaba en Byumba. Fue en este barrio popular que fueron sorprendidos por el genocidio de 1994: una tragedia horrible de la que no se escapó nadie en Ruanda, ni los videntes de la Virgen de Kibeho. Conducidos con muchos otros refugiados de guerra hacia Byumba, considerado ser una zona segura, formaron parte de la multitud de civiles desarmados masacrados allá. La fecha y las circunstancias exactas no están bien establecidas. Hay testigos que dicen que Marie Claire fue matada queriendo defender o encontrar a su marido, conducido con otras víctimas hacia un destino desconocido.

Cuando Dios llama a alguien para una misión particular en la historia de la salvación, le toma donde está, en su medio de vida, y se sirve de él tal como es, con su propio carácter y su personalidad, con sus cualidades y sus defectos, sus capacidades y sus límites. Así como lo dice un dicho latino, " gratia no tollit naturam, sed perficit eam " ( la gracia no destruye la naturaleza, sino que la eleva). Las videntes de Kibeho no escapan a esta la regla. A propósito de eso, el Ordinario del lugar, en su Declaración de 29/06/200l, escribe: " Un vidente, incluso el reconocido como auténtico por la autoridad de la Iglesia, permanece persona humana como todo el mundo, con su propio temperamento, con sus cualidades y sus defectos. Todo el tiempo que vive sobre la Tierra, queda también un pecador llamado a hacer penitencia y a crecer más en la vida de la fe y la santificación personal. Sería imprudente querer " canonizar " en cierto modo a las videntes de Kibeho, por su vivencia. Todavía sería más lamentable tomarlos como " amuleto " (abapfumu). Invito a los padres o los tutores, así como, a los amigos de las videntes de Kibeho todavía en vida, de dar prueba de discreción en las relaciones con ellas, evitando darles una importancia exagerada o un régimen de favor, por la sola razón de que han sido favorecidas por apariciones reconocidas. Hay que permitirles evolucionar normalmente en su medio de vida y dedicarse a sus actividades normales. Las medidas que preconizo así, pretenden sobre todo garantizar la paz de estas videntes y a animarles a saber llevar un estilo de vida disciplinado. " (Declaración del Obispo de Gikongoro el 29/06/2001).

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