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Nathalie
Nathalie

LOS VIDENTES (Nathalie MUKAMAZIMPAKA)

Nathalie es una mensajera de los que creen en el sufrimiento actual de Cristo. Acepta con alegría el sufrimiento hasta la muerte.
Nathalie despues de la aparición
Se disciplinaba como los monjes, dormía en el suelo, y durante la noche se levantaba y se iba a un bosque donde había animales. Allí rezaba nueve rosarios con los brazos en cruz y la corona de los siete Dolores de la Virgen María. Permanecía allí casi hasta la madrugada. A veces encontraba en aquel lugar un león que se presentaba como si fuese un demonio. Luchaban los dos, hasta que al final, vencía ella.
La Virgen le dijo: "Nunca serás feliz en este mundo. Te mandaré muchos sufrimientos y pruebas, y tú también debes sacrificarte por los pecadores".

Nathalie dijo a la Virgen: "Te manifiestas y no ven, les hablas y no entienden; dales ojos para que puedan ver, dales oídos para que entiendan". Al final de las apariciones, Natalia solía pedir a la Virgen que lloviera para regar las flores (refiriéndose a los peregrinos) y enseguida llovía como unos cinco minutos sobre la gente.

La Virgen le dijo: "Lo del mundo pasa, pero lo del cielo permanece. El mundo no ha querido responder a mi llamada. Ten confianza en mí porque siempre estoy contigo. Tus sufrimientos salvan a muchos. Invócame día y noche y te daré todo lo que necesites".

En cuaresma, Natalia permanecía más de doce días sin comer ni beber; vivía únicamente de la Eucaristía. La Virgen dijo a Natalia las medidas y el modo cómo quería Ella que fuese la iglesia que debería ser construida en su honor, en Kibeho mismo. Le prohibió que siguiese estudiando. Actualmente Natalia vive en Kibeho como le pidió la Virgen. En una ocasión le convencieron para que se fuese a su casa porque, le decían que, estar allí en Kibeho sin ser monja ni estudiante del colegio de las monjas, no tenía ningún sentido. A la mitad del trayecto el coche se paró y no podía seguir adelante; pero cuando el coche circulaba hacia atrás, sí que funcionaba; así pues, regresó a Kibeho. Al construir el Santuario que pidió la Virgen, Natalia lloró al ver la imagen de la Virgen que iban a poner en dicho Santuario porque no se asemejaba mucho a la Virgen que ella había visto. Los artistas hicieron todo lo posible para que la imagen de la Virgen reflejase, al máximo, la belleza de la Madre del Cielo, pero cada vez que se la presentaban a Natalia, ella lloraba y decía que la Virgen no era así. Finalmente, llevaron la imagen a Bélgica para hacer los retoques necesarios y, así, satisfacer el deseo de Natalia; pero tampoco quedó satisfecha. Como se acercaba la fecha de la inauguración del Santuario, el obispo del lugar le pidió que no llorase más, porque ya no sabían qué hacer para tener una imagen que reflejase la verdadera belleza de la Virgen María. Natalie aceptó, finalmente, el ruego del obispo. En el año 2003, el Cardenal Creszencio Sepe, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, consagró, en el lugar de las apariciones, el Santuario Mariano dedicado a nuestra Señora de los Dolores, y manifestó su esperanza de que aquel punto de peregrinación se transformara en un lugar en el que naciera un pueblo ruandés renovado en la fe, en la paz y en el perdón.

Los viajes místicos de Nathalie guiada por la Virgen María

Nathalie
En una aparición

El 4 de Septiembre y el 30 de 0ctubre de 1982.

Natalie lo explica así. La Virgen María y yo dejamos la tierra; yo veía que estábamos rodeadas de una luz inmensa, todo era luminoso. Caminábamos en la luz; no había ni tierra, ni árboles, ni hierba. Ella me enseñó cuatro partes diferentes:

La primera: Yo vi siete personas vestidas de blanco, y le pregunté dónde estábamos; Ella me dijo que estábamos en: "encuentro". Las siete personas se llaman Ángeles. Su trabajo es de alabar a Dios y ayudar a los hombres.

La segunda: Era un lugar un poco apartado. Vi una multitud vestida de blanco, y Ella me dijo que estábamos en "desbordante de alegría". Las personas que estaban allí se llaman "Los elegidos del Todopoderoso". Iban vestidas de blanco, pero no del todo.

La tercera: Eran personas vestidas de color azul, blanco y rojo. Sus vestidos eran mas bien claros, pero no como los de las personas de las dos primeras partes. Ella me dijo que estábamos en la "purificación "y que se llaman Infatigables

La cuarta: Eran personas vestidas de negro, pero no mucho, entre negro y azul. Ella me dijo que estábamos en "castigo "y se llaman "Tozudas".

Las siete personas de la primera parte, estaban contentísimas, al máximo. Las personas de la segunda parte, estaban muy contentas, pero con moderación. La personas de la tercera parte, estaban contentas, pero muy poco. En esta parte hay sufrimientos, pero están contentas. Las personas de la cuarta parte, estaban absolutamente tristes.

Las flores iluminadas: Es porque la luz que les llega, llega a su medida, no les molesta, por eso son muy bonitas. Las flores marchitas: Tienen un poco de luz y les estropea, porque no coincide la luz que reciben con la que necesitan; en esa luz hace un poco de calor. Las flores secas: En esa luz, hace mucho calor.

Después de todo, la Virgen me dijo: Así sucede en este mundo. Las tres partes últimas de personas y las tres clases de flores, significan:

En la primera, las personas contentas y las flores iluminadas, son personas de buena voluntad, son aquellas personas que por lo menos me aman, aunque no son perfectas del todo.
En la segunda, las personas poco contentas y las flores marchitas, son las personas que se reaniman y luchan en las pruebas o dificultades y piden mi asistencia maternal; pero cuando todo les va bien, se olvidan de la lucha y caen en el error, por eso las "flores se marchitan".
En la tercera, las personas están muy tristes y las flores están secas, son las personas que tienen un corazón duro, no rezan, ni me invocan, no quieren saber nada de las cosas de Dios o de la religión.
Tú, debes rezar mucho por ellos, y diles que el cuerpo y el alma (el espíritu) viven de una manera diferentes. Recuérdales lo que nos dice la Sagrada Escritura: "Andad como pide el espíritu y no deis satisfacción a la carne; porque la carne tiene tendencias contrarias a las del espíritu y el espíritu tiene tendencias contrarias a las de la carne, como que son entre si antagónicos, de forma que no hacéis lo que quisierais. (Ga 5, 16-17)

Nathalie afirma que, en el momento de sus "viajes místicos", veía que su cuerpo era igual al que tenía en la tierra y, por eso, preguntó a la Virgen, ¿por qué el día 4, cuando regresó a Kibeho, de sus "viajes", los peregrinos le decían que todo el rato la veían allí en Kibeho con ellos, si ella pensaba que solo estaba con la Virgen? La Virgen le dijo que es verdad que su cuerpo lo dejó en Kibeho y que "viajó" sólo con su alma, pero que no podía enseñarle cómo era su alma. Que por eso, cuando le mostraba los ángeles y los santos, no le mostraba sus almas (espíritus) sino sus cuerpos. El alma no se ve y si le hubiese mostrado sus almas, sólo habría escuchado sus voces.

La vida después de las apariciones

La primera aparición de la Virgen a Nathalie fue el 12 de enero de 1982, y la última, el 3 de diciembre de 1983. No terminó sus estudios secundarios, a pesar de que al principio de las apariciones le quedaba sólo un año para poder obtener un diploma del nivel D5, habilitándola para ejercer la profesión de profesora de escuela primaria. En efecto, según el mensaje de la aparición del 24 de junio de 1982, la Virgen María le habría pedido a Nathalie permanecer en Kibeho hasta nueva orden, donde debería entregarse más a la oración y a las mortificaciones para la salvación del mundo.

Nathalie
Nathalie

La estancia permanente de Nathalie en Kibeho, en el lugar de las apariciones, se inició en julio de 1982. Lo justifica refiriéndose a mensajes personales atribuidos a la Santa Virgen, apodada " Umubyeyi " (Mamá). Esta situación a menudo fue objeto de controversia incluso al nivel de la comisión de estudio, como entre los observadores de paso. Repetidas veces, la vidente tuvo que responder a todo tipo de cuestiones, de fondo o de curiosidad, a veces demasiado irritantes, incluso indiscretas para ella. Se llevaron a cabo búsquedas en su medio familiar y en la región natal. Existen informes específicos o testimonios para este tema. En resumidas cuentas, no pudo obtenerse ningún consenso en un sentido desfavorable a la postura de la vidente.

¡ Al contrario! Los Ordinarios sucesivos del lugar no vieron en esto mayor problema, sin embargo, deseando que pueda, un día u otro, conocer aperturas a nuevos horizontes.

Sea como sea, con respecto al llamamiento al sacrificio expiatorio, que es una de las líneas maestras de las apariciones de Kibeho, Nathalie siempre se esforzó en vivir este mensaje del mejor modo posible. En el momento de la guerra civil y en el momento del genocidio de 1994, residió siempre en Kibeho. Fue testigo de los actos de matanzas y de genocidio perpetrados allá contra inocentes. Sin duda no le faltó el hacer una dolorosa segunda lectura del mensaje de las apariciones, particularmente la del 15 de agosto de 1982, tratando de establecer un lazo con la tragedia que se abatía sobre todo el país y hasta los países vecinos.

A principios de julio de 1994, Nathalie, a petición de su obispo, tuvo que dejar la catástrofe de Kibeho en busca de una mayor seguridad. Momentáneamente se refugió en el obispado de Gikongoro. De ahí, siguió su camino con otros muchos refugiados desamparados - incluidos sacerdotes, monjes y monjas, de todas las etnias mezcladas - hasta Bukavu en el ex Zaire. Durante varios meses, se albergó en el monasterio de Trapistas de la abadía Nuestra Señora de la Claridad - Dios situada no lejos de la ciudad de Bukavu. A continuación, fue el huésped de una comunidad de Hermanas Hijas de María Reina de los Apóstoles, hasta mayo de 1996. Es de ahí dónde fue evacuada urgentemente a Nairobi para unas curas médicas. Pudo volver Ruanda a principios de diciembre de 1996. Por fortuna, la Hermana Benebikira acababa de regresar a Kibeho para reabrir su convento, la escuela secundaria y el Centro de Salud.

Se animó a Nathalie a volver a se casa después de dos años de ausencia. Desde entonces continúa desviviéndose generosamente por el santuario mariano y se asocia de buena gana en la oración de los peregrinos. Muy a menudo es ella quien acoge a peregrinos para prestarles asistencia si llega el caso, o bien, para orientarlos a la casa del capellán.

Los familiares que residen a una decena de kilómetros de Kibeho, y cristianos de su parroquia natal (Muganza) vienen de vez en cuando a visitarla. Su papá, Lorenzo Ngango, todavía vive, en cuanto a su mamá, Gaudence Mukabaziga, murió de una crisis de malaria el 17/1 0/1998.

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